Cerraduras Nuevas, Viejas Heridas: El Precio de una Madre
Mi vida cambió la noche en que mi suegra, Carmen, intentó entrar a nuestra casa por la fuerza. Siempre soñó con que su hijo, Alejandro, se casara con una heredera rica, y nunca aceptó que él eligiera a alguien como yo. Entre gritos, llantos y puertas cerradas, descubrí hasta dónde puede llegar una madre por sus propias ambiciones.