Carmen: Renaciendo entre la tempestad
Desde la angustia de una habitación de hospital, vi cómo se desmoronaba mi matrimonio. Con mi hija enferma y mi madre exigiéndome que sacrificara mi felicidad, tuve que decidir entre mi propia dignidad o seguir aferrándome a una mentira por miedo a estar sola. Hoy, mientras empiezo de nuevo, me pregunto: ¿cuántas veces hemos callado por miedo y hasta cuándo debemos hacerlo?