El peso de la familia: Cuando la casa deja de ser tuya
Me llamo Carmen, tengo 39 años y vivo con mi marido Luis y nuestros dos hijos en una casa a las afueras de Madrid. Lo que empezó como nuestro sueño familiar se convirtió en una pesadilla cuando mis suegros, sin previo aviso, se instalaron en nuestra casa y se negaron a marcharse. Esta es la historia de cómo la convivencia forzada, los secretos y los sacrificios familiares pusieron a prueba todo lo que creía saber sobre el amor y los límites.