Entre cuatro paredes: la traición que nunca imaginé
Siempre juré que no repetiría los errores de mi madre, pero la soledad tras el nacimiento de mi hijo me llevó a confiar en la persona equivocada. La advertencia materna resonó demasiado tarde, cuando la traición ya había destrozado mi mundo. Esta es la historia de cómo el pasado familiar puede perseguirnos y de lo difícil que es romper con las cadenas invisibles de la desconfianza.