El secreto bajo la mesa: una mañana cualquiera en Madrid
Una mañana, mientras limpiaba la cocina, encontré un recibo arrugado bajo la mesa. Era de una floristería cercana, por un ramo de rosas que yo nunca recibí. Ese pequeño papel desencadenó una tormenta de dudas y emociones que cambiarían mi vida y la de mi familia para siempre.