En el pasillo, con mis dos hijos: La noche que lo cambió todo

En el pasillo, con mis dos hijos: La noche que lo cambió todo

Aquella noche, en el pasillo helado, con mis hijos Lucía y Mateo temblando a mi lado, sentí que el mundo se me venía abajo. Mi marido, Antonio, llevaba años destrozándonos con su violencia, y cuando por fin huí, nadie quiso abrirnos la puerta. ¿De verdad hay sitio para quienes huyen del dolor en una ciudad que prefiere mirar hacia otro lado?