¿Hasta dónde llega el orgullo cuando la vida golpea?
Me llamo Lucía y en una noche lluviosa escuché, por primera vez en mi vida, cómo los cimientos de todo lo que conocía se desmoronaban, junto con el portazo de mi marido, Miguel. Ahora me enfrento a una realidad vertiginosa: la pérdida de mi estabilidad y la pregunta constante de si aguantar por mi independencia vale más que dejarme ayudar. ¿Lo entenderán quienes juzgan desde lejos mi terquedad o mi dignidad?