¿Dónde quedó el amor de familia? La historia de Manuela y Aurelio
Hoy voy a abrir una herida que por años me ha sangrado en silencio. Soy Manuela y, junto a Aurelio, he sentido cómo nuestras hijas ya solo nos buscan cuando tienen problemas o necesitan algo. Hoy decidimos poner límites, pero no se imaginan el dolor y el vacío que deja dar tanto y verse convertidos en meros proveedores.