La súplica en la puerta de la villa: Cómo mi vecino cambió nuestro destino
Me llamo Lucía y crecí en Madrid, marcada por la enfermedad de mi hermano y la lucha incansable de mi madre. Una tarde, desesperada por la falta de dinero y con el coche averiado, reuní el valor para pedir ayuda al vecino más temido del barrio, don Ernesto. Lo que sucedió después transformó no solo nuestra vida, sino también mi manera de ver a los demás.