El secreto del duque: Sombras en la casa solariega
Desde el primer momento, supe que algo no iba bien en la casa de los Mendoza. El joven heredero, Álvaro, se consumía día tras día, y nadie parecía querer ver la verdad. Solo yo, Tomás, el mozo de cuadras, estaba dispuesto a arriesgarlo todo para descubrir el misterio que amenazaba con destruirlo.