Entre dos mundos: el precio de ser la hija invisible
Me llamo Lucía y siempre he sentido que mi familia me mira, pero no me ve. En cada reunión familiar soy la que sirve la mesa, la que escucha los problemas de todos, pero a la que nadie pregunta cómo está. Esta es la historia de cómo aprendí a distinguir entre el amor verdadero y el simple interés, y de cómo enfrenté el dolor de sentirme una extraña en mi propio hogar.