Él decía que yo no sobreviviría sin él… pero fue él quien tembló cuando me rebelé
Aquella noche, después de años de aguantar el rol de esposa perfecta, la frase de Rodrigo fue la gota que colmó el vaso. Decidí empezar a trabajar, romper con las cadenas que heredé de las mujeres de mi familia y demostrarle que yo también podía valerme por mí misma. Mi vida, y la suya, estaban a punto de cambiar para siempre.