Mi hermano me cobra alquiler en la casa de nuestros padres: ¿la familia tiene precio?
Nunca imaginé que el hogar donde crecí en Salamanca se convertiría en el escenario de mi mayor desilusión. Tras la muerte de nuestros padres, mi hermano Luis heredó la casa y, contra todo lo que creía posible, me exigió pagar alquiler como si fuera una extraña. Esta decisión no solo rompió nuestra relación, sino que me obligó a replantearme el verdadero significado de la familia y el hogar.