No soy ni canguro ni criada: el día que le dije a mi hija que tenía mi propia vida
Hoy, mientras recogía los juguetes del salón, escuché a mi hija Nora gritarme desde la cocina, exigiendo que me quedara otra tarde más con mi nieto. Sentí cómo la rabia y la tristeza me subían por la garganta: ¿en qué momento dejé de ser madre para convertirme en la niñera de la familia? Esta es la historia de cómo aprendí a poner límites, aunque eso significara enfrentarme a mi propia hija.