Me dejó sola en el momento más difícil: ¿puede el perdón sanar una traición así?
En el noveno mes de embarazo, mi marido, Miguel, me abandonó sin mirar atrás. Tres años después, regresa suplicando una segunda oportunidad, removiendo heridas que creía cerradas. Ahora, entre el dolor, la rabia y el amor por mi hijo, me pregunto si es posible perdonar una traición tan profunda.