La casa que no heredarán: El último acto de mi soledad
A mis sesenta años, vivo sola en la casa que construí junto a mi marido, enfrentando la codicia de una familia que solo me busca por interés. Decido tomar el control de mi destino y desafiar sus expectativas, enfrentando recuerdos, miedos y la soledad. Esta es la historia de cómo encontré el valor para decidir quién merece mi legado.