No sabía lo que me esperaba: Cuando el hijo de mi marido vino a vivir con nosotros, mi vida cambió para siempre
El día que Daniel, el hijo de mi marido, cruzó la puerta de nuestra casa, sentí que mi mundo se tambaleaba. Nunca imaginé que la convivencia traería tantos silencios incómodos, miradas esquivas y heridas del pasado. Ahora me pregunto si alguna vez estuve preparada para este desafío.