La casa en la encrucijada: Mi lucha por un hogar y mi dignidad
Desde el primer momento en que mi marido me dejó, mi vida se convirtió en una batalla diaria. Mi exsuegra intentó arrebatarme la casa donde criaba a mi hijo, y tuve que enfrentarme no solo a ella, sino también a los prejuicios y la incomprensión de mi propia familia. Pero nunca dejé de luchar por lo que era nuestro, aunque cada día sentía que el suelo bajo mis pies temblaba.