¿Por qué necesitas otro piso, si ya tienes cuatro?
Me llamo Elena y esta es la historia de cómo mi hermana, Tamara, intentó echarme del único hogar que comparto con mi madre en Madrid. Entre lágrimas, discusiones y la impotencia de sentirme traicionada por mi propia sangre, luché por proteger a mi madre y a mí misma de la avaricia familiar. Esta confesión es mi grito de ayuda y una pregunta abierta: ¿cómo se puede salvar una familia cuando el dinero vale más que el amor?