Cuando la familia se convierte en tu mayor prueba: la historia de acoger a mi primo Diego
Siempre creí que ayudar a la familia era lo correcto, pero acoger a mi primo Diego cambió mi vida y mi hogar. Ahora me siento una extraña en mi propia casa, atrapada entre la culpa y el deseo de recuperar mi paz. ¿Realmente el bien que hacemos vuelve a nosotros, o a veces solo nos deja cicatrices?