Dos veces rota: ¿Cómo pude confiar en mi propia madre?
Me llamo Lucía y en menos de un año perdí a mis dos hijos pequeños mientras estaban al cuidado de mi madre. Ahora ella se enfrenta a un juicio y yo me ahogo en la culpa, la traición y un dolor que no tiene fin. Esta es la historia de cómo los secretos familiares y las heridas nunca sanadas pueden destruir todo lo que creíamos seguro.