El día que mi hermano me llamó mediocre delante de toda la familia y tuve que decidir si hundirlo o salvarme a mí misma
Yo creí durante años que mi valor dependía de que mi familia alabara todo lo que hacía. Cuando mi hermano me humilló en la cena más importante de nuestra vida, sentí que volvía a ser aquella niña que pedía permiso hasta para hablar. Tuve la oportunidad de vengarme, pero descubrí que la justicia y la crueldad no siempre llevan la misma cara.