El día que dejé de estar disponible para todos y mi familia me llamó egoísta
Durante años creí que cuidar de todos era la única forma de merecer un lugar en mi propia familia. Cuando me atreví a poner límites, descubrí que el amor que recibía estaba lleno de condiciones que nunca había querido mirar. Esta es la noche en que entendí que decir «no» podía romper una casa, pero también salvar una vida: la mía.