El precio de mi libertad: la historia de Victoria
Toda mi vida fui la madre abnegada, la esposa que aguantó más de lo que debía. Cuando heredé la casa de mi hermana, decidí romper con todo y vivir por fin para mí, aunque eso significara enfrentar la furia y el rechazo de mis propias hijas. Ahora me pregunto si una madre tiene derecho a elegir su felicidad, aunque eso duela.