Limpié sus baños durante 12 años — Nunca supieron que el niño con el que venía era mi hijo… hasta que se convirtió en su única esperanza de sobrevivir.
Durante doce años, trabajé limpiando los baños de un hospital en Madrid. Nadie sospechaba que el niño que me acompañaba era mi hijo, ni que un día él sería la única esperanza de vida para la directora del hospital. Ahora, mirando atrás, me pregunto si el destino tiene formas extrañas de unir vidas que nunca debieron cruzarse.