El día que mi hijo abrió la puerta: Renacer tras el infierno
Nunca olvidaré el instante en que mi hijo, con solo tres años, abrió la puerta a la policía. Ese gesto inocente fue el principio del fin de nuestro tormento y el inicio de una vida nueva. Hoy comparto mi historia para dar voz y esperanza a quienes aún viven en silencio.