La noche en que comprendí que también yo podía desaparecer en mi propia casa
Yo creía que cuidar de mi madre era una obligación que debía asumir sin quejarme, aunque mi vida se fuera apagando poco a poco. Durante años intenté ser hija, madre, trabajadora y enfermera improvisada, mientras mi familia daba por hecho que yo podía con todo. Esta es la historia de la noche en que dejé de pedir permiso para existir y empecé a preguntarme si sacrificarse por amor debe significar abandonarse a una misma.