Cinco años de lluvia
Me llamo Lucía y hace cinco años que perdí a mi marido en un accidente absurdo y doloroso. Aquel día llovía a cántaros en Madrid, y la vida cambió para siempre en un instante. Desde entonces, cada gota de lluvia me recuerda lo frágil que es todo y lo mucho que echo de menos su risa en casa.