En busca de la felicidad: Cómo perdí lo más importante por miedo a perderlo todo
Nunca olvidaré la madrugada en la que escuché a Lucía cerrando la puerta de casa para no volver. Años de obsesión por el trabajo, el dinero y las apariencias me privaron de lo único que merecía la pena: mi familia. Ahora, sentado solo en el salón, me pregunto si aún queda esperanza para mí.