Entre Sombras y Luz: El Despertar de una Familia
Nunca imaginé que mi vida cambiaría para siempre la noche en que escuché a Lucía gritar desde el pasillo. Casarme con Andrés, un hombre divorciado, significaba mucho más que compartir un piso en Chamberí: era abrir la puerta a una hija que no era mía, a heridas que no eran mías, y a una familia que no sabía si podría serlo. Entre lágrimas, silencios y pequeñas victorias, aprendí que el amor no siempre llega en la forma que esperamos, pero sí en la que más necesitamos.