La hija del empresario murió en mis brazos, pero yo vi algo en el monitor y lo cambié todo
En medio de la suite privada del hospital, la hija de don Ernesto, el empresario más poderoso de Sevilla, se apagó entre mis brazos. Todos pensaron que era el final, pero algo en el monitor me hizo dudar y, sin pensarlo, detuve a los médicos. Ahora, mientras la familia se enfrenta a la verdad y los secretos salen a la luz, me pregunto si hice lo correcto o si simplemente cambié el destino de todos para siempre.