Cuando Mi Hogar Dejó de Ser Mío: Entre la Paz y Mis Propios Límites
Esa tarde, sentada en el pasillo de mi piso en Alcorcón, comprendí que estaba perdiéndome en mi propio hogar. Quería llevarme bien con todos, pero mis propios límites se desdibujaron hasta no saber quién era yo en ese espacio compartido. Hoy me pregunto si la paz realmente vale tanto cuando cuesta tan caro para el alma.