El ladrido que cambió mi destino: secretos en Barajas
Nunca olvidaré el eco de aquel ladrido en el control de seguridad del aeropuerto de Madrid. Mi marido, Javier, me miraba con una mezcla de nerviosismo y rabia mientras el perro policía no dejaba de señalarme. Lo que sucedió después no solo destapó un secreto que llevaba bajo el vestido, sino que me salvó la vida y me obligó a replantearme todo lo que creía saber sobre el amor, la confianza y la familia.