¿Vale la pena luchar por un amor donde siempre eres la segunda opción?

¿Vale la pena luchar por un amor donde siempre eres la segunda opción?

La noche en que escuché a Mateo decir mi nombre con ese tono frío, supe que todo cambiaría. Me debatía entre huir para no inflamarme más de rabia o quedarme a exigir ese lugar que siempre me negaba. Contar mi historia es abrir una herida, pero es hora de saber si de verdad merece la pena levantar la voz cuando la dignidad está en juego.