La herencia de la discordia: Un piso, tres generaciones y un silencio que duele
Me llamo Nora y la decisión de ceder mi piso a mi nieta Lucía ha destrozado el frágil equilibrio de mi familia. Mi hija Carmen, herida y furiosa, ha roto todo contacto conmigo, y cada día me pregunto si hice lo correcto. Ahora, entre recuerdos y silencios, busco una forma de reparar lo que el amor y el miedo han roto.