Mi familia, los eternos aprovechados: la lección que nunca esperaron
Desde el primer momento en que mi hermana Lucía cruzó la puerta de mi casa, supe que algo iba a estallar. Durante años, mi marido Fernando y yo hemos soportado que mi familia se aproveche de nosotros, usando nuestra casa como si fuera un hotel y exigiendo siempre más. Esta es la historia de cómo decidimos ponerles un límite y la inesperada reacción que desató en todos.