¿De qué sirve construir un hogar si tu propia familia te da la espalda?
Después de trece años trabajando en el extranjero, volví ilusionado a mi tierra natal con la esperanza de disfrutar la vida junto a mi hijo y su esposa en la casa que logré construir para todos. Sin embargo, los conflictos familiares y las diferencias de expectativas han convertido mi sueño en una amarga pesadilla. Ahora me encuentro dividido entre lo que he dado y lo que ellos realmente quieren.