No Fui Invitada a la Boda, Pero Esperan que Les Dé un Hogar: Las Doble Raseros de la Familia
Me llamo Carmen y nunca olvidaré el día que mi hijo Pablo se casó con Lucía sin invitarme a la boda. A pesar de todo, siempre estuve ahí para ellos, cuidando a su hija y ayudándoles económicamente. Ahora, años después, me piden que les acoja en mi casa, y me pregunto si el amor de madre tiene límites.