La invitación que nunca llegó: el silencio de una hija que no era mía
Me llamo Carmen y crié a Lucía como si fuera mi propia hija desde que tenía seis años. Ahora, a sus veintiséis, se ha casado y no me ha invitado a su boda. No entiendo cómo alguien a quien le di todo puede borrarme así de su vida.