Dejé que mi hermana viviera en mi casa… Ahora siento que soy yo la invitada
Nunca imaginé que abrirle la puerta de mi casa a mi hermana, Lucía, cambiaría tanto mi vida. Nuestra relación, antes tan cercana y cómplice, se ha convertido en una batalla silenciosa por el espacio y el respeto. Ahora me pregunto si alguna vez podré recuperar mi hogar y mi paz.