Ocho meses bajo presión: ¿Soy solo el monedero de mis padres?

Ocho meses bajo presión: ¿Soy solo el monedero de mis padres?

Durante ocho meses he entregado la mitad de mi sueldo a mis padres para el eterno y agotador proceso de reforma de nuestro piso en Madrid. Como hijo único, siempre he sentido el peso de sus expectativas y la presión de no fallarles, pero ahora me pregunto si mi lealtad familiar justifica renunciar a mi propia vida y sueños. Esta es la historia de mi lucha interna por encontrar mi voz y decidir hasta dónde llega el deber hacia la familia.