Con una maleta y dos hijos en la madrugada: Mi huida hacia una nueva vida
Nunca olvidaré el frío de aquella noche en Madrid, cuando, con una maleta y mis dos hijos, escapé del hombre que me arrebató la alegría. Durante años luché contra la pobreza, la soledad y el rechazo de mi propia familia, pero aprendí a reconstruirme desde las cenizas. Hoy me pregunto si todas las mujeres tienen la fuerza para empezar de cero, y si la sociedad realmente nos escucha.