“Nos dejamos la piel por nuestros hijos”: Soledad en la vejez tras una vida de entrega
Nunca pensé que, tras dedicar mi vida entera a mis hijos, acabaría sola en mi vejez. Mi marido y yo siempre soñamos con una familia unida, pero la distancia y el olvido se han instalado en mi hogar. Ahora, en el silencio de mi piso en Madrid, me pregunto si todo este sacrificio mereció la pena.