La noche en que mi madre me pidió que no llorara y yo entendí que ya no podía ser solo su hija
Yo creía que la estabilidad era algo invisible, como el aire, hasta que mi padre se marchó y dejó nuestra casa llena de facturas, silencios y miedo. Durante años intenté ser fuerte por mi madre y mi hermano, aunque por dentro sentía que me rompía cada vez que decía que todo iba bien. Esta es la historia de cómo el amor puede sostener una familia, pero quizá no siempre puede llenar el hueco que deja una ausencia.