No es solo una habitación: El precio de un hogar compartido
Compré la casa de mis sueños en las afueras de Madrid, pero la felicidad se desmoronó cuando mi suegra exigió mudarse con nosotros. Entre discusiones, silencios y lágrimas, tuve que elegir entre mi bienestar y las expectativas familiares. ¿Hasta dónde puede llegar el amor cuando la familia política invade tu intimidad?