Un solo riñón, dos vidas: Amor, pérdida y esperanza al borde del abismo
En 2016, enfrenté la mayor batalla de mi vida: la lucha por mi propio riñón. Cuando ya había perdido toda esperanza, apareció Gabriel, un desconocido que me ofreció salvarme. Nuestra relación superó la gratitud, pero el destino no nos permitió un final feliz.