Padre en la sombra: El peso de una huida
Nunca olvidaré el sonido de la puerta al cerrarse tras de mí aquella noche. Me fui, cobarde, cuando supe que iba a ser padre de trillizos. Ahora, años después, regreso a mi casa en el barrio de Santa Isabel, en Córdoba, para enfrentarme a mis hijos y a Lucía, la mujer que nunca dejé de amar.