El verano que rompió mi familia: Unas vacaciones en la Costa Brava que lo cambiaron todo
Nunca olvidaré el momento en que, sentada en la terraza de la casa de alquiler en la Costa Brava, supe que algo se había roto para siempre. Aquellas vacaciones familiares, que debían ser un descanso, se convirtieron en un campo de batalla por culpa de mi suegra y el silencio de mi marido. Aprendí a decir basta, aunque eso significara perder la imagen de familia perfecta.