El peso de la puerta entreabierta

El peso de la puerta entreabierta

Vivo en un bloque antiguo de Madrid y, sin quererlo, me he convertido en la segunda madre del hijo de mi vecina. Todo empezó como un favor inocente, pero ahora siento que me han tomado por tonta y no sé cómo poner límites sin romper la paz del edificio. Esta es la historia de cómo la generosidad puede convertirse en una carga y el miedo a decir ‘basta’ puede pesar más que cualquier puerta cerrada.