La noche en que mi hermana llamó a mi puerta
Esa noche, mientras la lluvia golpeaba los cristales, mi hermana Lucía llegó a mi casa con sus dos hijos, temblando y llorando. Mi marido, Sergio, se negó a dejarles pasar, y yo me vi atrapada entre el deber de proteger a mi familia y el miedo a desafiar la autoridad de mi esposo. Aquella decisión cambió para siempre la relación con mi hermana y me obligó a enfrentarme a mis propios límites.